top of page

Con música he vivido

Hay canciones que nos acompañan sin pedir permiso.

Llegan cuando no sabemos explicar lo que sentimos

y se quedan cuando las palabras no alcanzan.

 

Con música he bailado sin pensar en el mañana.

He llorado bajito, para que no se note tanto.

He reído a carcajadas, de esas que sanan.

He recordado lo que fui y lo que ya no soy.

He besado despacio, sin prisa, como si el tiempo se detuviera.

Y sí… he amado. Profundo. De verdad.

 

La música tiene ese don:

nos atraviesa, nos desnuda, nos acompaña.

Nos dice cuándo avanzar, cuándo parar,

y cuándo simplemente sentir.

 

Pero la vida no se vive solo con canciones.

Se vive con quien se sienta a tu lado a escucharlas,

con quien no cambia la emisora cuando duele,

con quien entiende que no todo es fiesta

pero que aun en silencio, hay melodías que valen la pena.

 

Porque al final, no se trata de evitar las tristezas,

sino de tener con quién bailarlas, llorarlas, reírlas…

y volver a empezar.

 

Elige bien tu copiloto de vida, después de todo es quien pone la música

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page